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miércoles, 14 de febrero de 2018

TRAMITES


Tres años van a hacer ya que me casé, mi mujer y yo llevábamos diez años viviendo juntos y siempre dejábamos correr lo de la boda porque no teníamos tiempo. Fueron unos años convulsos en nuestro entorno con líos de todo tipo a los que se sumó mi salud con una cirugía inesperada y el diagnóstico de mi esclerosis múltiple. Comenzó una sencilla convivencia sin problemas y se nos escachufló la normalidad cuando empezaron los problemas de mi mielina por lo que no nos demoramos más y celebramos la boda. Fue una celebración sencilla en el juzgado y luego tuvimos una comida con nuestras madres que fueron quienes firmaron con nosotros en el libro de registro. Yo el día del enlace llevaba ya año y medio con el copaxone, mi ojo derecho estaba hecho un higo gracias a una neuritis óptica y tenía problemas de equilibrio sufriendo frecuentes caídas en mi trabajo. En aquellos tiempos mi vida era bastante normal, en el curro había tenido que cambiar mis labores dejando de conducir máquinas apiladoras ya que está prohibido hacerlo con un escotoma en el ojo. Me quedé instalado permanentemente en la reposición de pasillo del hiper e iba notando día a día como me abandonaban las fuerzas. Yo ya notaba que mis superiores no confiaban en mi porque llevaba tiempo perdiendo rendimiento.

Tras la boda hicimos una pequeña luna de miel en Benidorm y allí las cosas empezaron a ponerse serias. Ya habíamos estado allí varias veces y teníamos nuestras rutinas establecidas. Una de ellas era mi paseo matinal y ahí me encontré que no podía realizar mis recorridos favoritos, terminaba muerto de cansancio. Acabó el permiso de boda y vuelta al trabajo, un martirio de agotamiento que a los quince días culminó con un monumental brote que se manifestó en la sala del café donde ya no pude levantarme de la silla. Pues si, mi regalo de boda particular fue un brote mayúsculo que celebré con emoción descorchando cinco bolos de corticoides.

Los primeros meses fueron muy duros y poco a poco las secuelas iban tomando forma. Cuando cumplí el medio año de baja mi neuro fue muy clarito, me indicó que se había acabado mi vida laboral. Fue como si el líder norcoreano me hubiese tirado un misil directo a mi cabeza, me quedé aplastado, menuda llorera. Lo cierto es que yo veía que mis condiciones físicas eran un desastre y la doctora de la mutua me miraba con lástima por lo que me ofreció asesoramiento para una probable incapacidad. Al año de la baja llegó la inspección, que me mandó directamente al tribunal médico que decretó la incapacidad total. Ese nivel permite trabajar, aunque no en lo tuyo, pero alguien en mi empresa se apresuró a indicarme detrás de una sonrisa que no tenía un puesto para mi.

He contado varias veces estos hechos y ahora que me acerco a la revisión me encuentro un tanto desasosegado. Voy organizando el papeleo aunque me falta la próxima visita a la neuróloga a la que solicitaré un informe completo para presentar en el tribunal. Si me dan la oportunidad solicitaré que me den la incapacidad absoluta o quizás ellos lo decidan por si mismos. Quien sabe, me puedo ver desposeído de todo en un desastre catastrófico pero realmente lo veo improbable. No se, quizás alguno de vosotros esté sumergido en un proceso equivalente, hay muchos requisitos a aportar y uno de ellos es un poco complicado para gente joven más habitual en esta jodida enfermedad. Yo tenía cincuenta y un años cuando lo pasé, y es que hay que haber cotizado un mínimo de años a la seguridad social, creo que diez pero no estoy seguro y para gente que ronda la treintena es un poco difícil llegar a ese requisito hoy en día.

Conseguir una incapacidad no es tan complicado como suele comentar gente que no tiene ni puta idea de como funciona la administración. Yo en mis trabajos he tenido que tratar mucho con los funcionarios y siempre he encontrado gente dispuesta a colaborar. El principal problema es cumplir las normas cuando se solicita algo, mucha gente critica que no se le concede nada y cuando revisas su caso te caes de culo cuando ves lo que aporta en su solicitud. Este es un país donde la gente incumple la legalidad y vive trasegando en situaciones que no tienen ninguna cobertura de las leyes. La rubia y yo vivimos juntos diez años sin preocuparnos de normalizar la situación lo que se hubiese convertido en un calvario de haber ocurrido algo. Esa actitud de “yo paso de todo” tiene consecuencias indeseables, si quieres que la sociedad responda normaliza tus asuntos pero no pidas nada cuando pasas de las reglas del juego, si no te gustan lucha para cambiarlas pero no te hagas el sueco si quieres que la administración responda.

Casi siempre me he preocupado de mantener mis papeles al día, lo de la boda fue un retraso de proporciones monstruosas pero no consistía en querer evitarla. En mi entorno veo muchísimas trampas a la legalidad, empadronamientos ilegales para no pagar impuestos o conseguir ayudas económicas, trabajos sin contrato pedidos por los propios trabajadores para no perder ayudas concedidas, seguros y documentaciones de coches con papeles amañados.....infinidad de cosas que al ocurrir un problema la sociedad no responde y encima la gente se inflama y protesta: “¡No me dan...!”. Naturalmente la administración no es tonta y solicita un montón de información que mucha gente no quiere dar o no le es posible. Se producen muchas negativas con apariencia de injustas y la corrupción lleva a favoritismos sorprendentes pero normalmente si los procesos tienen la documentación en regla llegan a buen puerto. Si hay problemas existen los abogados aunque por mi experiencia se que también juegan mucho usando triquiñuelas.

Desgraciadamente esa es la forma de vida en España y luego están los comentarios que te hace mucha gente experta según parece en procesos legales que no tienen ni puta idea de donde están ni el juzgado, la delegación de la seguridad social ni la ventanilla de la diputación. Todo te lo ponen negro como la antracita y conocen a gente que estaba hecha unos zorros y no le dieron nada. Puta mentira, todo es poner mal a la administración pero resulta que ellos consiguen subvenciones y licencias porque tienen “un conocido” que les arregla las cosas, otra mentira como un templo. Eso es el nivel, el que un trámite salga bien o mal puede depender mucho de la gestión que hagan ciertos políticos, normalmente nefasta, pero los funcionarios por lo general se atienen a las normas que suelen ser cuadriculadas. En determinados niveles puede depender del estado del día de la persona que te atiende pero mi consejo es acudir a las citas con una pulcritud y un talante refinado dejando de lado los combates dialécticos y la muletilla habitual del “yo tengo derecho”. El silencio y la brevedad son buenos aliados y hay que dar pie a la conversación, no intentar debatir la paz mundial con gente que tiene poderes muy limitados.

No se lo que me tocará pero siempre queda el derecho de reclamación y en estos casos los jueces suelen fallar mucho a favor del enfermo. Espero no tener que llegar ahí, no es una concesión, es una renovación. La dichosa mala baba que pone la gente al hablar de estos asuntos y la enorme publicidad negativa que hacen los sindicatos siembran la duda. Es un poco cuestión de suerte pero si no vas con los papeles en regla vete haciéndote a la idea de que saldrás con una mano delante y otra detrás. Complicarse la vida es muy fácil, fomentar situaciones fraudulentas es una afición muy extendida, lo mismo que criticar, sin tener ni idea de las razones y trámites, a la gente que consigue ayudas. Espero que me vaya bien pero lo mismo se me tuerce el asunto y monto un pollo fomentando los argumentos que critico.


La gente no suele comprobar aquellas
afirmaciones que le hacen y tiene una
visión de la administración como la que
tiene esta animación, llena de monstruos
por todos los lados. Al final resulta que
son personas como nosotros con sus
aciertos y fallos y actúan exactamente
como hacemos todos. Lo que toca toca
y estamos cortados por el mismo patrón
en este mundo atiborrado de incompetencia.




miércoles, 7 de febrero de 2018

DESTINO


A medida que pasa el tiempo y se van leyendo ciertas cosas uno se va quedando acojonado por la calidad del personal con el que convive. Una sociedad envenenada desde sus cimientos que tiene que soportar afirmaciones disparatadas hechas sin reflexión ninguna por gente que protesta por todo, sea negro o blanco, sentados cómodamente en su sofá. Lo realmente terrible es que cuando sales por ahí te los encuentras tomando cervezas como el más pringado de los vecinos.

A veces me da por pensar que tipo de sociedad desean aquellos que quieren cargarse todo, lo malo y lo bueno, din dar una puñetera idea alternativa ni tener en cuenta las consecuencias para los demás, como los nenes: no me gusta y lo rompo. De todas formas si hay algo que invade brutalmente este país es la enorme hipocresía del personal que predica unas cosas mientras realizan las contrarias. Si ya estoy hasta el gorro de gobernantes que solo se miran el ombligo no digo nada de la manada de progresistas que vociferan la igualdad y acabar con la pobreza mientras te los encuentras esquiando en Baqueira o matriculando un coche de cincuenta mil euros.

Estamos en una era en la que todo es objeto de críticas, muchas veces infundadas, que son hechas no por la incomodidad del hecho en si sino porque simplemente es lo que hace el vecino que me cae mal. Me encuentro habitualmente que costumbres que adquirí de niño y eran perfectamente aceptadas por todo quisqui ahora son maldades horribles que hay que desterrar. Un ejemplo de lo absurdo que es todo son las campanas, ahora no se pueden tañir llamando a misa porque molesta el ruido pero seguro que si se tocasen tradicionalmente para anunciar las horas de poteo terminaríamos sordos. Las campanas molestan porque las maneja la iglesia, no por su volumen.

La tradicional y enorme falta de respeto hacia los demás es el origen de todo esto. Muchas sociedades han implementado el respeto con la colaboración irrenunciable con el vecino para afrontar calamidades. Dos granjeros que se odian no tienen más remedio que colaborar cortando leña porque sino se mueren de frío en invierno. El respeto es el vive y deja vivir pero aquí rodeados de comodidades no se sabe hacer ni una cosa ni la otra.

Todo viene a partir del hecho de que los políticos dicen estar por el bien de la comunidad, y una mierda: todos ellos no buscan más que el poder como una fuente de privilegio que les permita vivir opíparamente. El resto del mundo les importa un huevo. Curiosamente aquellos santones que predicaban la equidad ninguno participó nunca en política y la palmaron pobres de solemnidad. La historia ha enterrado millones de políticos ricos a los que no recuerda nadie y son muy pocos los que sobreviven en las mentes del pueblo.

La odiosa realidad es inmutable, a pesar de todos los adelantos técnicos, comodidades acumuladas, privilegios obtenidos, seguros contratados, lacayos comprados, etc, etc...la naturaleza no se frena en sus decisiones y reparte sus premios sin mirarle la cara a nadie. Mi experiencia particular me lo indica sin objeciones, yo era un pringado más con su vida y su trabajo sin hacer daño a nadie y me obsequió con una contundente esclerosis múltiple. Si me hubiese llamado Bill Gates me habría caído igual, cierto que tendría mejor servicio médico pero mi vida seguiría siendo una mierda.

Las ideologías que triunfan hoy en día son de cartón, todo está mal, el gobierno, la alimentación, la educación, el trato a los animales, los refugiados y mucho más. Lo cierto es que seguimos manteniendo a más de la mitad del mundo sumergido en la mierda, la que ellos producen y la que le endosamos con nuestras avanzadísimas sociedades. Ese desequilibrio no queremos solucionarlo, somos muy felices tomando cervezas con los coleguis y que no falte. La cosa no está en ayudarlos enterrándolos en dádivas inútiles sino en compartir, no dar, compartir. No se puede acabar con culturas bárbaras por muy crueles que resulten cuando resulta que somos nosotros, las culturas ricas, educadas y de cualquier color político, las que masacramos todo lo que pillamos.

Me estoy poniendo de un trascendente que marea, ese es el fallo, creernos responsables del desorden mientras nuestros dirigentes se bañan en piscinas de bienes y dinero que es en realidad lo que nosotros ambicionamos. No hay remedio y la naturaleza se encargará de nivelar el asunto, se la suda el número de cadáveres que produzca. Si tiene que poner un paréntesis de mil millones de años sin vida inteligente lo pondrá sin cortarse un pelo. No nos vamos a enterar así que tranquilos, yo no lo voy a ver ni los nietos de mis sobrinietos tampoco, pero llegará. La dimensión del tiempo se nos escapa en nuestras ridículas e infinitesimales vidas.

Todo esto viene del hartazgo de la situación social que vivimos que menos tranquilidad transmite de todo. Curiosamente la comunidad en la que vivo no padece síntomas de pobreza extrema y disfruta de comodidades sin fin. Es sorprendente que una parte política que posee unos patrimonios bastante onerosos predique que renunciemos a todo por una idea mesiánica que no va a dar de comer a nadie y confunde la libertad con la apetencia de los huevos. Los cementerios prosperarían una barbaridad.

Somos una masa moldeable, fuese la que fuese su forma política aquí siempre habría una parte que no disfrutaría de nada. En los animales irracionales no hay pobres, simplemente palman. Los humanos nos complicamos la vida sin hacer limpiezas y así nos va, pero hacen falta obreros para mantener el poder y el dinero. Lo que les pase les trae sin cuidado a los mandamases con tal de que el curro se haga.

Nos pongamos como nos pongamos aquí no va a cambiar nada hasta que algún gilipollas pulse el botón equivocado provocando un mundo de luz y color...y radiactividad. Me ha salido un post cojonudo, negro como la antracita, estaréis pensando como coño no me tiro del piso diecisiete que coronaba el edificio de la tienda que dirigía hace años. Esa rabia de estar hasta el culo de tanta idiotez resulta que me anima más a tomarme mis cafés y mis zuritos sin alcohol en buena compañía. Dejemos a la dama de la guadaña que haga su trabajo cuando toque.


Todo el día preocupados por esta
maldita sociedad en la que vivimos.
Hartos de tanta estupidez languidecemos
en nuestros cubículos como cucarachas
mientras muchos se creen los amos
del mundo. Todos los césares se lo
creyeron y mira dónde están. Claro que
nos toca pasarlas putas en un mundo
asqueroso donde la gente es abandonada
a su suerte por disfrutar de un gintonic más.
¿Y si la cosa fuese por donde va este
vídeo?. Al final todo es así.




miércoles, 31 de enero de 2018

BIRTHDAY


La vida se va abriendo paso y la biografía va cogiendo tamaño al igual que la barriga. Acabo de cumplir cincuenta y tres años desde una fría mañana en la que vi la luz, y no es broma porque era fría de cojones en el centro de Alemania a finales de enero. La nevada era gorda y el hielo lo cubría todo hasta el punto de que mi padre se ahorraba el camino a su trabajo cruzando por el río congelado en vez de ir hasta el puente que estaba en casacristo. Así llegué al mundo alto, rubio y de ojos azules pero debieron de dar el cambiazo en el hospital porque mi madre recogió algo muy diferente. No, no era un reluciente germano sino un producto genético aragonés-castellano elaborado íntegramente en la cuenca del Rhur, de todas maneras no busquéis en mi coche la estrella mercedes.


Medio siglo dando la lata y a veces miro para atrás y me sorprendo de todo. Los cambios han sido brutales, recuerdo cuando era un criajo que vivía con mi abuela y jugaba saltando por una marisma asquerosa salpicada de fábricas....actualmente vivo ahí. Si me pongo a comparar mi pueblo de ahora con lo que era cuando tenía diez años nos dan las uvas del 2050. Mi vida ya ha tenido enormes desvaríos, los que sois más jóvenes tenéis menos vivencias y disfrutáis de una educación absolutamente distinta a la que yo recibí, ni mejor ni peor con la salvedad de que yo he participado en el proceso en el que la habéis recibido.

Muchas cosas han cambiado y resulta puñetero hacer resúmenes o previsiones. Mi situación actual hace peligroso hacer una valoración, lo que he vivido vivido está y lo que queda es como para todo el mundo una incógnita solo que la mía ya parte viciada de origen. He vivido casi cincuenta años como una persona normal o algo parecido, ahora soy....otra cosa. No me gusta lo que veo, creo que estamos en peligro de perder nuestro libre albedrío quedando a merced de un sistema que por ahora está en manos de humanos pero pronto el guión de nuestra vida se diseñará por un algoritmo residente en Shangai o Delhi.

Ser un agorero es mi afición favorita, me he pasado la vida haciendo predicciones catastrofistas con todo lo que me rodeaba. Siempre pensando que nos iban a dar la patada en los huevos cualquier día y de repente me encuentro que la vida se me rompe gracias a un imprevisto desastre de mi sistema inmunitario. Vale, mi historia no se ha roto pero ha pegado un cambio bestial y eso es más o menos lo que tenéis que pensar mis colegas enfermos. No se acaba nada, cambia y punto. Ya se que es un asunto desagradable pero todavía se pueden sacar ganas de sonrisas y se pueden vivir aventuras. A mi no se me han pasado las ganas de estrangular a alguien así que la esclerosis no ha conseguido un triunfo pleno.

Curiosamente mis recuerdos han cobrado mucha vida y me fijo más en el pasado que en elucubrar sobre el futuro venidero. Me he visto envuelto en esta enfermedad más habitual en gente más joven y me he tenido que integrar en una comunidad con una educación diferente, aunque también hay carrocillas por ahí. Mi mundo es pequeñito, mi familia directa es muy cortita y aunque la de la rubia es extensa y llena de nenes tampoco se podría tomar la Bastilla con ese personal. Siempre he sido tranquilito y he procurado no dar guerra así que habré hecho un surco pequeñito el día que me vaya.

Este cumpleaños ha tenido cosas extrañas. Cuando me desperté y comencé mis tareas ni me acordaba y fue mi mujer la que me puso al día porque había que llamar a mi madre con la que comparto fecha del cumple. No ha habido regalos, hace años que la rubia y yo celebramos las fechas de otra forma y la única persona que me regalaba algo, mi suegra, nos dejó el verano pasado. No me voy a poner cenizo con la situación familiar, aquí estoy dando guerra como siempre y los míos intentarán tumbarme a pesar de sus goteras, algunas muy gordas.

Un año más para la colección, ahora reflexiono mucho sobre ello mucho más que antes que no dejaba de pensar en un señor calvo que me daba órdenes. Metido en la rutina del trabajo los apuntes de la vida pasan de largo y te apropias más de problemas que en realidad no son tuyos. La verdad es que no lo echo de menos porque mi trabajo no era ninguna joya. Puedo encontrarme dentro de unos meses con una inesperada retirada de mi incapacidad pero es imposible volver a mi puesto porque en menos de un minuto tendrían que llamar a una ambulancia. Veremos a ver que tal va el proceso de renovación pero me da que no va a ser dificultoso.

No me está gustando demasiado el post, es un poco obligatorio por el tema de mi aniversario y es peligroso porque tiendes a hacer resúmenes bastante oscuros. El hecho de haber vivido una prolongada vida plena no tiene que quitarle méritos a mi vida actual en la que también se puede disfrutar revaluando los niveles. Además hay asuntos que he vivido que no son nada agradables y me los he tenido que comer con patatas al igual que mi diagnóstico. Quizás ahora he aprendido un poco a vivir el presente, dejando de lado el odioso futuro y dejando de revolcarme en el estercolero del pasado. Nunca sabes lo que te va a tocar, lo mismo un infarto que un sorteo de euromillones así que le den por saco a las dos cosas, ay, a la segunda no porque mi ilusión es tener un Ferrari rojo.

Ahora mismo tengo la misma situación que un bebé de silla, solo que me puedo mover solito pero hay que ayudarme para vestirme y en la limpieza. Como ellos me doy unas castañas de órdago y en la última que me dí a la entrada de la Caixa descubrí de que soy incapaz de levantarme por mí mismo, voy a tener que llevar en los dientes mi carnet de discapacitado. Tengo que revisar mis gafas porque la vista anda superjodida aunque tengo la ventaja de tener que cambiar solo el cristal izquierdo porque el derecho...¿para qué?, una neuritis se encargó de mandarlo al carajo y disfruto de dos vistas muy distintas.

Me lanzaré a por los años venideros, no con la ilusión de mi hermana que dice que no se va a morir nunca, y aunque tenga que arrastrarme seguiré tomando mis cafés nocturnos en mi bar favorito junto a mi mujer...si me aguanta.

Curiosamente mi cumpleaños ha
coincidido con este post, que hace
el número cien del blog. Desde hace
mucho tiempo suelo añadir a estas
pelmadas un pequeño vídeo de animación
que suelo cazar en Youtube. A pesar de
que tengo guardados unos cuantos
nuevos he decidido adjuntaros este que
ya os endosé en otra entrada simplemente
porque sigue siendo mi favorito y así
dejo mi aniversario cuadriculado.

Lo creáis o no la vida es así.




jueves, 25 de enero de 2018

RUTINAS DIARIAS


Ya han transcurrido bastantes años desde que una fría, heladora, mañana de enero viniese al mundo en mitad de la cuenca del Rhur. Mis padres aterrizaron allí exportados por Franco que se deshacía de los parados por medio de la Renfe, facturándolos a centroeuropa. Cuando tenía seis meses me pusieron en la bandeja del asiento de atrás de un escarabajo y nos vinimos al País Vasco, siempre he pensado que las cosas hubiesen ido mejor si no nos hubiésemos movido de Westhofen pero eso es ciencia ficción así que tendré que apechugar con lo que hay. Una de las curiosidades de la esclerosis múltiple es que parece ser más habitual cuando más al norte te encuentres así que probablemente tampoco me habría librado quedándome en Alemania.

Si hay algo que tiene esta enfermedad que nos saca de quicio es lo variable que es. No encontrarás dos enfermos iguales ni de coña, al igual que no tendrás dos días seguidos en las mismas condiciones. Nadie tiene ni idea de su origen ni de dónde coño le sale al cuerpo portarse de la forma que se porta pero te jode la vida sin dar explicaciones. Una de las cosas que le llamaba la atención al neurólogo que me diagnosticó era lo “bien” que estaba a pesar de la imagen de la resonancia que recordaba al agujero por el que se cayó Gandalf en El Señor de los Anillos. Claro que luego llegó el brote y le soltó a mi mujer la perla de “ha sido un incidente muy importante”, la manera de don Javier de decir “menuda hostia”. Lástima que se haya jubilado porque me gustaba hablar con el y me solía decir que pocos pacientes tenían la conversación que yo le daba.

Twitter me ha dado a conocer a más gente como yo y no se puede evitar hacer comparaciones. A veces la gente describe estados que te dan pánico y terror mientras que otros llevan una vida prácticamente normal, eso si, todos estamos hechos una mierda y no tenemos remedio. También resulta curioso que los tratamientos sean tan distintos y hay mucha gente que se ve obligada a probar varios antes de estabilizarse con uno. Yo ya llevo dos, el Copaxone funcionó año y medio haciendo vida normal antes de que el brote me dejase fuera de juego y el Tecfidera va a cumplir tres años sin complicaciones. La tabla de medicación es bastante amplia, cuando empecé solo había inyectables pero ahora ya están en marcha los medicamentos orales. Mi neuro se inclinó por el Tecfidera porque estaba dando buenos resultados y apenas había brotes, eso si, no todo el mundo lo tolera y hay bastante rechazo. Afortunadamente tengo la suerte de aguantar cualquier cosa que me metan en el cuerpo que he heredado de mi madre.

Los enfermos lo sabemos todos pero aquellos que tenéis la suerte de no padecer esta mierda tenéis que haceros cargo de que esta enfermedad es un despiporre. Nunca sabes lo que hay y cada día cuando te levantas es toda una sorpresa, de repente andas bien y al día siguiente casi te desmorras contra la mesilla. La vista también tiene sus ciclos, totalmente aleatorios y la musculatura se porta de aquella manera. Prácticamente todos los detalles de la vida se ven afectados, el ritmo de sueño, el humor, el cansancio,la depre....y cosas que es mejor callarse porque la lista es inmensa. Yo no me puedo quejar porque más o menos me está permitiendo llevar una vida aceptable pero a medida que pasa el tiempo mi discapacidad aumenta y son cada vez más las actividades para las que necesito ayuda. No puedo dejar de mirar el estado de mis compañeros y hacerme a la idea de todas las cosas a las que puedo llegar a enfrentarme pero espero que la medicación haga su trabajo y me las evite un largo período de tiempo, hay que ser un poco optimista.

Lo que empezó como una simple neuritis óptica que eclosionó cuando conducía ha evolucionado a unos límites insospechados. El no saber lo que me espera es lo que más me preocupa, la rubia ya se tiene que hacer cargo de mí en muchas cosas pero ese trabajo se puede ir complicando con nuevos síntomas. Me da terror el hecho de ir perdiendo cada vez más movilidad y mucha gente sana asocia esta enfermedad con una silla de ruedas aunque soy plenamente consciente de que eso es algo que no tiene porqué llegar, podría quedarme tal y como estoy el resto de mi vida. Hay cosas que tengo que implementar, por ejemplo algo de ejercicio para mejorar un poco mi estado físico, mi condición actual es lo más parecido a un armario o un sofá y eso hay que cambiarlo.

La calidad de vida disminuye mucho aunque con un mínimo de inteligencia es posible adaptarse. A veces te vas encontrando con cosas que llevabas años sin hacer y de repente te das cuenta de que no es posible. Es duro tener que aceptar que ya no puedes con ciertas actividades y tienes que joderte cambiando maneras de hacer las cosas. Te comes la cabeza cuando por ejemplo te ayudan a ponerte los pantalones y por mucho que te cabrees lo terrible es que es algo que ya no tiene remedio, a joderte y aguantarte. Todo tu entorno se transforma, dejas de trabajar, te cuesta la hostia pasear y andas todo el día como si estuvieses borracho. Tampoco te puedes meter en historias de labores de casa porque terminas echando el hígado por la boca con la chorrada más nimia.

Sin embargo tu aspecto personal apenas cambia, yo no uso soportes para moverme aunque se me notan mis dificultades y donde lo paso de cráneo es en las escaleras, esos accesos idiotas inventados contra los escleróticos. Es curioso porque la gente si no te ve arrastrarte por el suelo o en una silla de ruedas no se preocupa para nada. Hace ya tiempo que dejé de dar explicaciones salvo aquellos que conocen el tema y preguntan pero es que no vale la pena, te haces daño a ti mismo soltando el rollo. Que cojones, mi vida es ahora así, también quería un castillo en el Loira pero tengo que tirar con un piso de protección oficial.

El día a día va pasando y te tienes que defender, elaborar una estrategia adecuada es uno de los retos más importantes que abordas. Tu entorno tendrá que echarte una mano y es algo que tienes que agradecer. El resto de la gente ni está ni le interesa, sigue metido en sus problemas que bastante rollo son. Lo inaceptable es ese tipo de gente que te menosprecia y se mofa de ti. Entre pitos y flautas somos invisibles así que iremos haciendo oposiciones para ingresar en los vengadores.


Ay cuanto me acuerdo de mi rutina.
Levantarme a las cuatro de la mañana
para currar, comer solito y darme un
paseo de casi dos horas por mis sitios
favoritos. Alguna cosa se mantiene
como ver películas o trastear internet
pero echo mucho de menos moverme
libremente, cuidar el coche o hacer
currelitos caseros. La muerte de mi
suegra también ha alterado nuestra
vida en casa y al menos dispongo de
más tiempo con mi mujer que se ve
obligada a cargar conmigo, como
si pesara poco.

Ojalá se pudiese manejar la vida como
con este disco aunque hay que tener

un poco de cuidado antes de que se termine:


jueves, 18 de enero de 2018

POST ALTERNATIVO

A veces en las redes surge el tema como un rugido leonino y las impresiones van de un lado a otro con gran facilidad, el eterno debate sobre la homeopatía y las terapias alternativas enfrentadas a la medicina legal. Empezaré por no ocultar que un servidor en su día abrazó con gusto el cuerpo de la ciencia iniciando la carrera de matemáticas en la universidad. La hostia que me dí fue más o menos del tamaño de la que se dio el Titanic contra el iceberg y tras un curso espantoso hice la trampa de un traslado de expediente a otra carrera antes de que me echasen. Siempre me atrajo la ciencia pero al final todo se quedó en agua de borrajas, en el año ochenta y siete encontré trabajo y colgué los estudios.

Con este comienzo pensaréis enseguida que voy a poner verde todo ese mundo oscuro de la homeopatía y las terapias mágicas, ya he tratado este tema en este blog y por supuesto va a seguir saliendo muy mal parado. Una de nuestras debilidades es la de dejarnos arrastrar por nuestra ignorancia y existen individuos que están muy atentos a esas carencias para intentar aprovecharse de nosotros. Padecer una grave enfermedad pone a prueba la paciencia de las personas, cuestiona sus creencias más íntimas y muchos caen en un estado depresivo que las hace más débiles. Ahí es donde estos listillos entran en acción al encontrar un terreno abonado para la manipulación.

Vivimos en un mundo injusto con pobreza extrema sin libertad donde mucha gente va a tragarse sus enfermedades así por la cara, con lo puesto, y no van a tener acceso a nada. Por eso aceptarán sin rechistar a cambio de unas monedas una terapia con boñigas de vaca que recetará el listillo de su comunidad junto a cantos de sirena acompañados de maracas. Sin embargo en nuestra sociedad hiperavanzada contamos con una sanidad pública y privada regulada que nos atiende pero como somos así de idiotas nos ponemos en manos del primer soplagaitas que promete la luna en la tele y nos predica la maldad de los métodos regulados por el sistema. Las sociedades pobres carecen de regulador y de sanidad pública o privada así que los soplagaitas campan a sus anchas y los enfermos se acogen a lo primero que pillan. Nuestro sistema ultraregulado está atiborrado de superlistos que aspiran a ser....prescriptores de boñigas.

Ponemos a caldo todo lo que huela a oficial porque nos convencen de que el estado nos manipula y conspira contra nosotros. Si alguien ha valorado en serio lo que supone una conspiración se daría cuenta de que solo la cantidad ingente de personal necesario para llevarla a cabo es totalmente imposible de reclutar y mantener. La verdad es que ese sacrosanto estado conspiranóico que nos pintan no tiene ni puta idea de lo que pasa en tu vida pero hay gente que intenta convencerte de que el gobierno controla hasta cuando te rascas el culo. La realidad de la calle la hacemos entre todos que somos los que aplicamos y cumplimos las normas que nos da la gana.

Está de moda adoptar ideologías buenistas porque pensamos que así se nos ve inteligentes siendo tan solidarios, y una mierda, eso es nuestra perdición. La naturaleza no va a tener piedad de nosotros y encima nos empeñamos en facilitarle el camino. La medicina no es agradable, solo es un sistema normalizado que funciona por registro y adopta solo las decisiones que se ha demostrado que funcionan para una mayoría de enfermos, no todos, no es la panacea universal. Al salir de ese sistema pierdes oportunidades y te pones en manos de gente a la que le importas un pito y solo le interesa tu cartera, cuando esta se acabe dejarán de verte y seguirás igual de enfermo que antes. Volverás al sistema y pondrás el grito en el cielo condenando su ineficacia cuando te digan que no tienes solución y que te has salido de los varemos de tratamiento. Homeópatas, curanderos, chamanes, impositores de manos y toda esa panda de charlatanes también se mueren o terminan en una sala de quimioterapia porque tontos no son.

El hecho de tener una enfermedad no quiere decir que seas un paciente a tiempo completo. Pueden pasar períodos larguísimos sin tener problemas por lo que un charlatán te dirá que son sus métodos los que mantienen a raya tus males. Si el problema se dispara te soltará el discurso de que estabas muy avanzado, no hay nada que hacer y te dirá que no vuelvas a su consulta, no le interesa tener muertos en su curriculum. Mientras no pasa nada grave alimentan las redes y levantan en armas al personal publicitando sus métodos y recaudando pasta gansa para llevar al nene a Eurodisney.

Una de las tragedias de este país es que la gente pone a parir todo aquello que no conoce, los hospitales están fatal aunque no se haya pisado uno en la puta vida y el personal sanitario está vendido a las farmacéuticas pero la gente ni siquiera conoce a su médico de cabecera. Es una lógica de perogrullo que se nos trata de vender sobre todo a los enfermos, la gente sana se lo traga porque normalmente no comprueba esas afirmaciones ni le interesa conocer como funcionan esos sistemas. Naturalmente toda organización compleja tiene fallos pero eso le ocurre a toda la sociedad y uno de ellos, y muy gordo, es la existencia de cantamañanas que cuentan con libertad para engatusar al personal con historias cuya veracidad deja mucho que desear.

La mal llamada medicina alternativa solo persigue sacar el dinero a las personas ignorantes y me duele aplicar este adjetivo a gente honrada que cae en manos de estos farsantes. Los hay con título de medicina pero con una codicia que les sale por el agujero de las orejas. No tienen freno desdiciendo a los médicos oficiales y a veces los tratan de asesinos y torturadores. Es gente que sabe manipular, muchos por capacidad innata pero también los hay que estudian y aplican técnicas de como sacar a sus potenciales pacientes del sentido de la realidad.

La eterna lucha entre el mundo médico y las terapias alternativas. Un combate en el que los que salimos realmente puteados somos los enfermos que hemos de escoger entre gente que ha hipotecado el diez por ciento de su esperanza de vida estudiando para atendernos o gente que ha hipotecado a su suegra montando una herboristería para que nos pongamos ciegos a infusiones supuestamente curativas. Lo siento, me quedo con los médicos ya tengo demasiados peñazos en mi círculo personal. Cada uno es libre de hacer lo que quiera con su cuerpo pero yo tengo claro que no se lo dejo a un curandero. Quizás no pondría pegas a que algún médico saliera disparado por la ventana pero han tenido que ser avalados por un comité de expertos tras prepararse durante casi una década. No hay controles para los charlatanes.


En este mundo de mierda la mentira
es una de las partes más importantes que
gobierna nuestra vida. El ansia de dinero
lo embarga todo y la gente no se anda con
florituras con los medios de conseguirlo.
La salud es una preocupación general así
que va a haber un montón de listos que
tratarán de lucrarse a su cuenta. No se puede
competir con las grandes multinacionales
así que los enteradillos se ocuparán de dar
propiedades curativas a cosas corrientes para
intentar colocárselas a los enfermos desesperados,
eso si, a precio de caviar ruso.

Pues no sabía que poner hoy. Siempre me ha
gustado este video. La casa es real, se la

diseñó su hermano.



miércoles, 10 de enero de 2018

LEGAL


Cuando oigo o veo las idioteces de esta sociedad que ha decidido hacerme invisible no puedo evitar que me vengan a la cabeza ideas vengativas. Estoy por ahí bien aparcadito con mi sanidad, mi tratamiento y mi pensión mientras las cabezas jerifaltes ni se inmutan ante mi situación vital. En mis cinco años de diagnóstico nefasto y tres del cese de mi trabajo mis ideas y creencias han evolucionado mucho. No se, quizás me estoy amargando y comienzo a ver con cierta satisfacción la puesta en marcha del protocolo nuclear, no encuentro fácil acomodo en la salsa social y política.

Creo que hay mucha gente atrapada en este mundo, un sistema que no tiene ningún sentido y que elabora leyes a porrillo para inmediatamente incumplirlas. Por otra parte cada día que pasa es más difícil tomar decisiones o embarcarse en proyectos porque aumentan como champiñones las condiciones legales que hay que cumplir. Desde que tengo cierto uso de razón siempre me ha llamado la atención la enorme cantidad de reglamentos y normativas que existen en cualquier ámbito de la vida. Si te tomas todo al pie de la letra algunos días no podrías ni salir de casa y algunas veces no podrías evitar tener que exiliarte.

Desconozco la razón de esta desmesura tan absurda y me parto el culo todos los días al observar como la práctica totalidad de la población incumplimos descaradamente incluso las normas más básicas. Recuerdo sobre todo lo que ocurría en mi trabajo, una multinacional que se supone seria, donde cada semana se modificaba alguna norma y acto seguido no hacíamos ni puñetero caso y seguíamos en el mismo rollo. Todos sabemos lo que pasa cuando cambias un servicio y contratas otra compañía, prácticamente tienes que visitar a un abogado para que te diga más o menos a que coño te comprometes.

En esta especie de lío legal existen individuos que viven opíparamente aprovechando los bordes y las esquinas del aparato, sacan jugo pensando lo listos que son hasta que los pillan y se los funden. La burocracia se resiste a desaparecer a pesar de la imparable digitalización de la normativa que nos llevará inevitablemente al colapso. Resulta fascinante observar como la gente se las arregla para saltarse las barreras legales, un asunto donde los enfermos crónicos estamos en desventaja ya que si nos saltamos alguna norma, por pequeña que sea, nos salimos del sistema y nos condenamos a ser unos parias dependientes de la familia.

A mi me resulta odioso ver como muchas personas consiguen beneficio engañando a la administración. Normalmente me atengo escrupulosamente a las normas, no por favorecer y no incomodar a las instituciones sino por evitarme posibles problemas, en una ocasión pasé por el sistema judicial y no os hacéis a la idea de lo que se disfruta. Ya hace tiempo que sobrepasé los cincuenta y he visto en mi alrededor mucho listo que se salía con la suya pero también como gran cantidad de ingenuos la cagaban intentando engañar con un coste desmesurado. Como norma general defraudar provoca trabajo, requiere atención constante, provoca intranquilidad y suele terminar costando muy caro. No existe trabajo más titánico que mantener una mentira pero a muchos se la suda, te la pegan y si te he visto no me acuerdo. Sin embargo la mayoría de las veces esa actitud, a la larga, les provoca nefastas consecuencias.

Desafortunadamente esta sociedad es el palacio del listillo. Es habitual que en las conversaciones los contertulios farden de sus engaños y que más de uno se beneficie de ayudas que no le corresponden mientras su vecino se las ve y se las desea para comer. Me río cuando oigo el mantra de que la corrupción es un asunto político, no se enteran, nace en la calle y el político que es cazado ya era corrupto antes de ocupar su cargo. Es algo muy extendido y se da incluso entre los sin techo. Cuando vemos un potente y lujoso coche por la calle podemos pensar tranquilamente que parte de su origen es oscuro y no andaremos descaminados.

Krishnamurti no era una persona prosistema pero era muy clarito: allí donde vivas cumple las normas sean las que sean a pesar de la injusticia. Muchas leyes y reglamentos están elaboradas simplemente para provocar, el juego político es perverso pero una persona dependiente, como yo, no puede permitirse el lujo de desafiar al sistema. Es muy injusto soportar incongruencias pero hacerles frente hoy en día careciendo de capacidades es un suicidio. Cuando se quiere algo es inútil ir con el descaro por delante, solo encontraremos rechazo y ya no hablemos si además no llevas las ideas y las condiciones claras. He visto en mi vida hostias inmensas que se ha dado gente cuando algún listillo les ha convencido para reclamar cosas a las que ni por el forro tenían derecho, poniendo al descubierto que no cumplían las condiciones para disfrutar de lo que ya tenían. Comportarse de una manera seria y cabal no es sinónimo de resignación y claudicación, aunque tengas que joderte siempre llevarás la conciencia tranquila.

Se nos empuja a conseguir más y más, nadie parece conformarse con lo que tiene. Un curioso asunto es el que mucha gente ahorra en cosas fundamentales pero no con el objetivo de prevenirse con recursos sino con el de consumir más cosas, siempre están clavados y no disfrutan de lo que tienen. Recuerdo la época de mis primeros años de trabajo donde no miraba mis gastos demasiado y terminé durante unos cuantos meses con dieciséis pesetas en el bolsillo. Aquella lección me sirvió para que adecuase mi vida en función de lo que ganaba y siempre quedase un poquillo acumulándose por ahí, ha habido tiempos mejores pero no me quejo.

Tanta ley y tanta chorrada y resulta que la inmensa mayoría del mundo funciona con lo puesto. Nos hacen creer que cuatro mil millones de personas son infelices porque no viven ni por asomo como en nuestra parte del mundo, tan cómoda y tranquila, pero somos nosotros los que acumulamos las mayores desgracias en la vida restregándonos nuestra incompetencia por las narices. No se me escapa la idea de que en el caso de una catástrofe global el mundo occidental perecería irremediablemente porque la población no tiene ni repajolera idea de relacionarse con la naturaleza, la fuente de nuestra vida, no vemos ninguna vaca y la leche sale del brick. Ponerme tan plomizo y depresivo no es ninguna zarandaja, no lo veremos nosotros pero algún día llegará el momento de irse a la mierda e incluso aunque cambiásemos las condiciones el ciclo natural no suele andarse con milongas ni piedad.

Hacer de la vida algo sencillo y cabal es una buena estrategia. No os asustéis, yo también soy pecador y no hilo lana de oveja vestido con un sari. Estaríamos mejor sin tanta historia de ambiciones y políticas limitadoras, a veces me pregunto a donde coño queremos llegar con esta actitud y me suelo acordar de los personajes prehistóricos de Jean M. Auel (la saga de “El clan del oso cavernario” para quien no la conozca) que vivían pocos años pero follaban como conejos.


Triste destino, siempre nos lo venden
como algo inalcanzable. La vida no es
tan difícil, me ha tocado comprobar en
persona las enormes limitaciones que
puede desarrollar pero no por eso voy
a tirar la toalla. Como enfermos crónicos
nos pasaremos todo el tiempo reclamando
pero hemos de pensar que si las cosas no
fuesen como están establecidas este blog
y otros de enfermos no habrían visto la
luz. A pesar de la desgracia estamos vivos,
aunque no faltará por ahí algún gilipollas
que piense que es mejor quitarnos de en
medio.

A veces la vida es tan absurda como esta animación:



miércoles, 3 de enero de 2018

TWITTER

Twitter es un poco la base donde se hace visible este blog, recuerdo mi antigua aversión a las redes quizás forzada por algo que ha sido evidente en mi vida y es que no cultivo demasiado mis relaciones sociales. No, no soy un muermo, tampoco despierto pasiones, mis gustos son muy tranquilos y nada dados a la aventura. Pero me llegó la esclerosis múltiple y me vi un poco en la necesidad de dar la chapa así que me adentré en esta red. No es que mi cuenta sea un portento de contactos pero me voy defendiendo.

Hay que andar con un poco de cuidado y no dejarse llevar por lo que encontramos en el timeline. Hace falta tiempo para forjarse un mapa de contactos adecuado y es una red que levanta pasiones inmediatas y te lleva a dar respuestas poco meditadas. También es fulgurante, en un cuarto de hora pasa de los vídeos de gatitos a erupciones volcánicas, la inmediatez es a mi manera de ver el éxito de esta red y eso lo saben aquellos que intentan manipular en plan profesional y un buen equipo es capaz de mantener a los tuiteros incendiados.

En las relaciones personales son muy comunes los contactos que nos la quieren dar con queso, todos exageramos nuestros logros y tenemos una buena colección de amistades que te cuentan cosas de si mismos que no tienen nada que ver con la realidad, vamos que mienten como bellacos. Pues twitter es el mundo de la exageración y el paraíso de los mentirosos, muchas veces perversos. Es toda una aventura moverse por esos tuits intentando descifrar sus claves y a veces caemos como bobos. La inmediatez es una trampa, para ver por donde va el personal hay que observarlo con calma en el tiempo.

Es importante marcarse una linea de trabajo, la mayoría de los tuitstars lo tienen muy claro y al menos los que yo conozco están en la red para divertirse. No se puede pretender hacerse el rey de la cosa, esos se hacen solos al igual que ese tipo de gente que cae bien porque si, el don de gentes clásico del que un servidor carece de manera irremediable. Mantener el tipo es difícil en sociedad, basta un ínfimo descuido para que un Ferrari se transforme en un 600. En twitter caer al hoyo es similar a la escena de El Señor de los Anillos donde Gandalf se caía del puente de Khazad-dûm arrastrado por el Balrog.

Un poco lejos del cine me adentraré en ese extraño grupo de personas que frecuento. No es que sea extraño por ser friki o algo parecido sino que comparte conmigo la putada de padecer esclerosis múltiple. Lejos de valorar como afrontan ellos esa mierda si que me fijaré en lo que plasman en su cuenta que no es otra cosa que lo que van sintiendo a medida que cursan la enfermedad aunque la mayor parte de sus impresiones va por el camino de dar vistas de su vida diaria, su música, su bici, su jersey recién comprado...cuando el brote aparece también lo comparten y reflejan sus dudas y sus penas pero lo que yo veo con mayor satisfacción es que no hay derrota, a dar caña, que se note la presencia de los emfigthers.

Tras haber dado un poco de ánimo a mis socios seguiré un poco reflejando lo que pienso de esta puñetera red. Una de las creencias más frecuentes es que la gente piensa que aquí se refleja la opinión de la mayoría....y un huevo. Como usuario de internet soy perfectamente consciente de que hay una enorme fractura tecnológica en la población que ignora internet y que dentro de los que nos manejamos ahí solo somos un grupo más, grande pero ni por el forro somos una mayoría. Eso si, aquellos a los que les gusta hacer ruido están todos aquí porque se puede poner a caldo a gente honesta sin dar un solo detalle de quién es el que insulta. Por otra parte el número de tuiteros es electoralmente significativo por lo que organizaciones de todo tipo darán su peñazo sin cortapisas. Para extender rumores y falacias es un medio extraordinario, es rápido y breve, no hace falta dar explicaciones. Todos miramos el timeline a velocidad de vértigo y así consiguen endilgarnos las chorradas más gordas.

Hay algo que me llama poderosamente la atención, el tema de los datos porcentuales que dan algunos. Me encantaría saber de donde cojones obtienen esa información pero cuando se citan encuestas lo más probable es que los datos que se aportan se acomoden exageradamente a la ideología de quien los da. Los medios tienen mucha culpa y la casualidad hace que cuanto más pequeño es el medio más grande será la catástrofe anunciada. Los medios ya no son fiables y mucha culpa la tienen los políticos que los manipulan junto a las redes sociales y hay mucho interés en que estemos todo el día dando vueltas a temas que no llevan a ninguna parte.

Están luego los tuits oportunistas. Es curioso que en los meses de junio y noviembre aparezcan indicativos de enorme tamaño indicando que el gobierno va a eliminar las pagas extras de las pensiones, es que no falla. En el tema de los refugiados parece que la cosa ha remitido un poco pero yo ya tenía la impresión de que el total de la población Siria se había mudado al fondo del Mediterráneo. Lo de la subida de la luz ya clama al cielo, si hace frío sube, si hace calor sube, si llueve sube, si hay sequía sube, creo que el kilovatio anda ya por los dos mil quinientos euros y que la gente ya ni pone su móvil a cargar. Pero cala, vaya si cala, totalmente asustado e indignado con los tuits el personal sale corriendo de casa para comprarse un iphone. La sociedad siempre ha funcionado así, los que mandan dan a la gente material para que se le ofusquen las neuronas y luego la lían parda con cosas que nadie espera, así nos la endosaron con la crisis hipotecaria.

Hombre, no soy infalible y también me las meten, depende como me coja el día. Twitter me divierte y procuro currarme cada tontería que escribo. Alguna vez he reaccionado sin hacer reflexión sobre lo que leía y la he cagado, no existe la perfección y los listillos están al acecho. Me lo paso bien y espero que aquellos que me siguen se rían un poco conmigo y además muchos de mis contactos y yo tenemos alguna cosilla para olvidar, ahí está el asunto. Parece que ya va siendo hora de terminar el post, esto no tiene ciento cuarenta caracteres o doscientos ochenta con la última pijada, yo me inclino por lo primero, mucho más sano.


Navegar por twitter ha cambiado mi
forma de valorar las cosas. Antes yo era
un temeroso de las noticias pero en esta
red me he dado cuenta de adonde llega
toda la mierda que nos lanzan en los
medios: a ninguna parte. Cuando ves la
infinidad de caminos que toman las cosas
pierdes cualquier interés y lo que es peor,
te da igual. El futuro pinta negro, eso es
evidente, nos va a pasar como les pasó
a los ciudadanos antes de cada guerra
mundial, cuando queramos enterarnos
de algo la mayoría ya habremos cascado.


Habrá que reírse un poquito: